PREGUNTA: Tengo una inquietud espiritual. A veces me siento débil para afrontar circunstancia complicadas y llego a pensar que no tengo fe. ¿Cómo puedo hacer para aumentar mi fe?
RESPUESTA: Mucha gente ha tenido ideas preconcebidas o erradas acerca de la fe, queriendo darle toda la responsabilidad a Dios. Cantan canciones como: "Dame fe, Señor". Pero el hecho es que Dios no aumenta la fe. Dios estableció claramente en la Biblia la manera en que podemos aumentar nuestra fe.
Lo primero que debemos establecer es que ha toda persona que ha nacido de nuevo, Dios ya le dio una medida de fe. En Romanos 12:3 dice: "Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno."
Al momento que recibimos a Jesús, Dios reparte una medida de fe sobre cada uno. Esto se encuentra muy en línea con lo que dice en Efesios 2:8-9: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe."
Nuestra salvación vino por medio de la gracia a través de la fe, la pregunta como es que Dios colocó esta fe en nosotros. Leamos Romanos 10:
Romanos 10-17
8 Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos:
9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
11 Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.
12 Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan;
13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?
15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!
16 Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?
17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Pablo nos enseña el proceso para aumentar nuestra fe usando como ejemplo el nacimiento espiritual de una nueva persona. Para nacer de nuevo es necesario que escuchemos la Palabra de Dios y respondamos a ella en obediencia. Es decir, responder a la fe que se produce al oír la Palabra, no una sola vez sino por repetidas veces. No hay otro método misterioso para incrementarla. La fe no viene por orar, no viene por ayunar ni de ninguna otra forma. La fe viene única y exclusivamente por oír la Palabra de Dios.
Por lo tanto, el aumentar nuestra fe es responsabilidad de cada creyente. Dios honra ese tipo de fe bíblica que se esmera por crecer espiritualmente.