“La decisión de elevar la calificación del Perú responde a los indicios de un incremento en la capacidad de absorción de las embestidas externas”, explicó el vicepresidente de Moody’s, Mauro Leos, en un comunicado.Hasta ahora la deuda de Perú recibía la calificación de “Ba1”, dentro de lo que la agencia considera deuda de grado especulativo, mientras que ahora ha sido elevada hasta “Baa3”, el grado inversión, con un riesgo moderado.
El analista, especializado en América Latina, explicó que esta decisión confirma de forma implícita el estatus del Perú como uno de los países ganadores de la reciente crisis financiera y recesión económica.
“La habilidad de las autoridades del Perú para dirigir la economía frente a las embestidas externas y evitar un “violento aterrizaje” han confirmado la capacidad de su Gobierno para aplicar políticas anticíclicas en un momento crítico”, reconoció.
Leos añadió que la flexibilidad fiscal y financiera del Gobierno también se ha puesto de manifiesto en el plan de estímulo económico de dos años equivalente al 3,8% del Producto Interior Bruto (PIB), ya que puede ser “fácilmente financiado” con cargo a los ahorros acumulados durante el período 2006-2008, en el que hubo un crecimiento superior a la media.
El experto destacó la solidez de las instituciones fiscales de Perú y valoró la introducción de “un elemento de previsibilidad que se asocia típicamente con el grado de inversión de los créditos soberanos”.
Por lo que se refiere a la vulnerabilidad del crédito del Perú debido a la dolarización financiera del sistema bancario y a la elevada proporción de moneda extranjera de la deuda del Gobierno, indicó que esos riesgos se han reducido progresivamente en los últimos años.
Respecto al primero de esos factores, Moody’s detalló que, además de los topes existentes en relación con la alta liquidez y la fuerte capitalización de los bancos peruanos, “el estricto cumplimiento de la normativa bancaria ha servido para contener los riesgos relacionados con el tipo de cambio en el balance de las entidades financieras”.
“En lo que respecta a la proporción relativamente alta de deuda en moneda extranjera del Gobierno -explicó Leos-, el impacto potencial de las alteraciones en el tipo de cambio en las cuentas públicas es mitigada por un favorable perfil de vencimientos y la preponderancia de la tasa de interés fija de la deuda”.
Desde el punto de vista político, el analista destacó la estabilidad macroeconómica del país, las perspectivas favorables para la reanudación del crecimiento económico y las muestras de progreso que reflejan los indicadores sociales, entre ellos una menor tasa de pobreza y la reducción de las desigualdades regionales.
En cualquier caso, apostilló que “los acontecimientos políticos representan una fuente potencial de riesgos a medio plazo que limitan, en cierta medida, los índices actuales del Perú”.